La Organización Mundial de la Salud (OMS) lanzó una advertencia sobre el creciente impacto del cáncer a nivel global al señalar que más del 90 % de la población mundial se verá afectada de alguna forma por esta enfermedad a lo largo de su vida, ya sea como paciente, familiar, cuidador, amigo o integrante del entorno cercano de una persona diagnosticada.
El organismo internacional subrayó que el cáncer continúa siendo uno de los mayores desafíos para los sistemas de salud y una de las principales causas de muerte en el mundo. Aunque los avances científicos han permitido mejorar la detección temprana y desarrollar tratamientos más eficaces, el aumento y el envejecimiento de la población, junto con factores de riesgo asociados al estilo de vida y al medio ambiente, han contribuido al incremento de nuevos casos.
La OMS explicó que la enfermedad no solo afecta a quienes reciben un diagnóstico, sino también a millones de familiares y cuidadores que enfrentan importantes consecuencias emocionales, sociales y económicas. Por ello, el organismo sostiene que el impacto del cáncer trasciende el ámbito médico y representa un reto para toda la sociedad.
De acuerdo con la agencia sanitaria de las Naciones Unidas, entre el 30 % y el 50 % de los casos de cáncer podrían prevenirse mediante la reducción de factores de riesgo modificables. Entre ellos se encuentran el consumo de tabaco, el uso nocivo del alcohol, la obesidad, el sedentarismo, una alimentación poco saludable y la exposición prolongada a la radiación ultravioleta.
Asimismo, la OMS recordó que algunas infecciones, como el virus del papiloma humano (VPH) y la hepatitis B, también están relacionadas con determinados tipos de cáncer, razón por la cual las campañas de vacunación representan una herramienta clave para disminuir la incidencia de estas enfermedades.
Otro de los aspectos que preocupa al organismo es la desigualdad en el acceso a los servicios de salud. Mientras algunos países cuentan con programas consolidados de tamizaje, diagnóstico oportuno y tratamientos especializados, en muchas naciones de ingresos bajos y medios los pacientes enfrentan retrasos en la detección de la enfermedad, dificultades para acceder a medicamentos y limitaciones en la atención oncológica.
La OMS insiste en que fortalecer la atención primaria, ampliar los programas de prevención y garantizar el acceso equitativo a diagnósticos y tratamientos son medidas fundamentales para reducir la carga del cáncer en las próximas décadas.
El organismo también hizo un llamado a la población para adoptar hábitos de vida saludables. Mantener una dieta equilibrada, realizar actividad física de manera regular, evitar el consumo de tabaco y alcohol, protegerse de la exposición excesiva al sol y acudir a controles médicos periódicos son acciones que pueden disminuir significativamente el riesgo de desarrollar varios tipos de cáncer.
Según las estimaciones más recientes de la Agencia Internacional para la Investigación sobre el Cáncer (IARC), dependiente de la OMS, el mundo registró alrededor de 20 millones de nuevos casos de cáncer y cerca de 9,7 millones de muertes por esta enfermedad en 2022. Además, las proyecciones indican que el número de nuevos diagnósticos podría superar los 35 millones anuales para 2050, un aumento cercano al 77 % con respecto a las cifras actuales.
Frente a este panorama, la OMS reiteró que el cáncer no debe entenderse únicamente como un problema individual, sino como un desafío de salud pública global que requiere inversiones sostenidas en prevención, investigación, innovación y acceso universal a servicios de calidad.
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