Google Threat Intelligence Group (GTIG) alertó este martes 8 de septiembre sobre una nueva etapa en la evolución del cibercrimen, marcada por el uso de sistemas de inteligencia artificial cada vez más autónomos, capaces de automatizar diferentes fases de un ataque y reducir considerablemente la intervención humana.
Según el informe más reciente de la compañía, los ciberdelincuentes están dejando atrás el uso de la IA únicamente como una herramienta para generar textos, investigar información o ayudar en tareas específicas y están incorporando flujos de trabajo basados en IA agéntica, capaces de tomar decisiones y ejecutar acciones de manera dinámica.
Google advierte que este cambio está reduciendo el tiempo disponible para que las organizaciones detecten y respondan a una amenaza.
Los ataques comienzan a operar a mayor velocidad
Uno de los ejemplos identificados por Google ocurrió durante el segundo trimestre de 2026.
Los investigadores observaron cómo un grupo de atacantes consiguió comprometer un recurso en la nube y, posteriormente, utilizó herramientas de IA para planificar, construir y ejecutar una campaña masiva de robo de credenciales en menos de seis horas.
Para Google, este caso demuestra cómo la combinación de inteligencia artificial y automatización puede comprimir etapas que anteriormente requerían una intervención humana mucho mayor.
Los sistemas utilizados por los atacantes pueden encargarse de tareas como analizar objetivos, identificar vulnerabilidades, solucionar errores durante una operación y continuar con diferentes fases de una intrusión.
De asistentes de IA a agentes autónomos
La principal transformación que identifica Google está relacionada con el paso de los modelos tradicionales a los llamados agentes de inteligencia artificial.
Mientras una herramienta convencional necesita que una persona le indique cada paso que debe realizar, los sistemas agénticos pueden recibir un objetivo y encargarse de completar una serie de tareas para alcanzarlo.
En el ámbito de la ciberseguridad, esto significa que un atacante puede utilizar varios agentes especializados para desarrollar diferentes partes de una operación.
Google detectó, por ejemplo, el uso de estructuras multiagente capaces de administrar procesos de escaneo, resolver problemas operativos y ejecutar campañas de robo de credenciales a gran escala.
La IA también se utiliza para encontrar vulnerabilidades
La investigación de Google señala que los grupos de amenazas están utilizando modelos comerciales y modelos de código abierto para investigar vulnerabilidades, desarrollar herramientas y crear código malicioso.
La compañía también ha identificado casos en los que actores vinculados con actividades de espionaje han utilizado modelos de IA para diseñar herramientas capaces de automatizar procesos de pruebas de penetración.
Además, los ciberdelincuentes están aprovechando la IA para acelerar actividades como el reconocimiento de objetivos, la ingeniería social, la creación de señuelos, la modificación de malware y la resolución de problemas durante una intrusión.
Google detectó un caso relacionado con un grupo vinculado a China
Entre los casos analizados por GTIG aparece un grupo de espionaje cibernético vinculado con China que utilizó Gemini para diseñar una estructura automatizada de pruebas de penetración.
De acuerdo con Google, el objetivo era desarrollar una arquitectura de IA capaz de observar el estado de un objetivo, razonar sobre las acciones necesarias y ejecutarlas en entornos cambiantes.
La compañía también ha documentado que los atacantes están intentando aprovechar herramientas de IA utilizadas por desarrolladores, incluidos asistentes de programación y sistemas de análisis de seguridad.
Todavía no hay evidencia de ataques completamente autónomos
Aunque el avance genera preocupación, Google hizo una precisión importante.
La compañía todavía no ha observado a ciberdelincuentes utilizando en ataques reales contra objetivos sistemas completamente autónomos capaces de ejecutar todo el proceso de explotación sin intervención humana.
Sin embargo, los investigadores consideran que la evolución observada durante los últimos meses apunta hacia operaciones cada vez más automatizadas.
Google describe el cambio como una transición gradual: los atacantes están incorporando capacidades de IA en diferentes etapas de sus operaciones en lugar de pasar inmediatamente a ataques totalmente autónomos.
Los propios sistemas de IA también se han convertido en objetivos
El informe señala que la amenaza no se limita al uso de inteligencia artificial para atacar otros sistemas.
Los propios recursos relacionados con IA se están convirtiendo en objetivos de los ciberdelincuentes.
Google detectó intentos de robar modelos propietarios, código fuente, instrucciones, investigaciones y credenciales de acceso a APIs. También identificó ataques destinados a aprovechar infraestructuras de computación en la nube de las víctimas para ejecutar cargas de trabajo de IA sin autorización.
Esto convierte a los modelos de inteligencia artificial, las credenciales y la capacidad de procesamiento en activos de alto valor para grupos dedicados al espionaje, la extorsión y el robo de recursos.
La carrera entre atacantes y defensores
El avance de la IA también está obligando a las empresas de ciberseguridad a acelerar sus propios sistemas de defensa.
Google sostiene que las organizaciones ya no pueden depender exclusivamente de procesos manuales para identificar y responder a determinadas amenazas, debido a que los atacantes pueden automatizar cada vez más sus operaciones.
La compañía ha desarrollado herramientas como Google AI Threat Defense, un sistema orientado a utilizar inteligencia artificial para identificar vulnerabilidades, priorizar riesgos y acelerar su corrección.
La compañía también ha señalado que sus equipos de seguridad están utilizando agentes de IA para detectar y contener amenazas a mayor velocidad.
Una nueva etapa para la ciberseguridad
El informe de Google muestra que la inteligencia artificial está modificando la forma en que se desarrollan los ataques informáticos.
La principal preocupación ya no está únicamente en que un ciberdelincuente utilice IA para escribir un correo de phishing o generar código malicioso, sino en que varios agentes puedan coordinarse para automatizar partes cada vez mayores de una operación.
Para las organizaciones, esto significa que el tiempo entre la identificación de una vulnerabilidad y su posible explotación puede reducirse significativamente.
Google considera que la evolución hacia operaciones más automatizadas exige que las empresas también adopten mecanismos de defensa capaces de trabajar a esa misma velocidad.
Por ahora, la compañía no ha identificado campañas completamente autónomas ejecutadas de principio a fin contra objetivos reales. Sin embargo, el aumento de los sistemas agénticos muestra que la frontera entre un atacante asistido por IA y un atacante parcialmente automatizado está desapareciendo rápidamente.
Más historias como esta sigue a: Más Latino
Fuentes:

