La administración del presidente Donald Trump anunció una nueva regulación que modifica de manera significativa las condiciones de permanencia para estudiantes internacionales, periodistas extranjeros y participantes de programas de intercambio en Estados Unidos. La medida, publicada por el Departamento de Seguridad Nacional (DHS), reemplaza el sistema conocido como "Duration of Status" (Duración del Estatus) por períodos fijos de permanencia, lo que obligará a miles de personas a solicitar prórrogas si desean permanecer legalmente en el país una vez vencido el plazo inicial.
Hasta ahora, quienes ingresaban con visas F (estudiantes), J (programas de intercambio) e I (periodistas y representantes de medios extranjeros) podían permanecer en Estados Unidos mientras mantuvieran vigente su programa académico, intercambio o asignación periodística. Con la nueva norma, esa modalidad desaparecerá y será sustituida por períodos de admisión previamente establecidos.
De acuerdo con la regulación, los estudiantes internacionales y los visitantes de intercambio recibirán una autorización inicial de permanencia de hasta cuatro años. Si sus programas académicos, investigaciones o residencias médicas superan ese tiempo, deberán solicitar una extensión ante las autoridades migratorias antes de que expire su período autorizado. La medida también será aplicable a investigadores, profesores visitantes y otros beneficiarios de visas J.
En el caso de los periodistas extranjeros con visas I, el cambio será aún más restrictivo. La permanencia máxima será de 240 días por ingreso, equivalente a cerca de ocho meses. Para los periodistas con pasaporte de China continental, el límite será de 90 días, aunque podrán solicitar renovaciones si continúan desarrollando su labor profesional en el país.
La nueva regulación también incorpora cambios para los estudiantes universitarios. Entre ellos, se reduce de 60 a 30 días el período de gracia para abandonar Estados Unidos una vez finalicen sus estudios o su período de entrenamiento práctico autorizado. Asimismo, los estudiantes de posgrado ya no podrán cambiar libremente sus objetivos académicos ni transferirse a otra institución educativa sin autorización previa de las autoridades migratorias.
El Departamento de Seguridad Nacional justificó la reforma señalando que el fuerte incremento en el número de visas otorgadas en los últimos años ha dificultado el seguimiento de los visitantes extranjeros. Según datos oficiales, durante 2024 Estados Unidos registró más de 1,8 millones de admisiones de estudiantes internacionales, además de más de 500.000 visitantes de intercambio y alrededor de 37.300 periodistas extranjeros. Para el Gobierno, establecer plazos fijos facilitará la supervisión y reducirá posibles abusos del sistema migratorio.
No obstante, la medida ha generado críticas entre universidades, organizaciones de prensa y especialistas en inmigración. Diversos expertos sostienen que los nuevos requisitos podrían dificultar la llegada de talento internacional, aumentar la incertidumbre para estudiantes e investigadores y afectar la cobertura periodística desde Estados Unidos. Organizaciones defensoras de la libertad de prensa también advirtieron que limitar la permanencia de corresponsales extranjeros podría ejercer presión sobre su trabajo y restringir el flujo de información internacional.
La nueva normativa entrará en vigor 60 días después de su publicación en el Registro Federal, siempre que complete el proceso de revisión correspondiente. A partir de entonces, quienes deseen permanecer en Estados Unidos más allá del período inicial deberán gestionar una extensión formal o salir del país y solicitar una nueva admisión.
La decisión forma parte del endurecimiento de la política migratoria impulsado por la administración Trump durante su segundo mandato y representa uno de los cambios más importantes en décadas para los titulares de visas académicas, de intercambio y de medios de comunicación.
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