La incertidumbre en Washington se profundiza mientras continúa un cierre parcial del gobierno de Estados Unidos, tras fracasar las negociaciones entre legisladores republicanos y demócratas para aprobar un paquete de financiación que permitiera reabrir la administración federal. El nubarrón central del conflicto es el presupuesto del Departamento de Seguridad Nacional (DHS) y las condiciones que ambas fuerzas políticas quieren imponer sobre el funcionamiento de las agencias de inmigración, particularmente el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE).
El cierre partial —que ya entra en su tercer día desde que venció el plazo para aprobar el presupuesto— dejó sin financiación a diversas agencias federales, aunque algunos servicios considerados esenciales continúan operando. El presidente de la Cámara de Representantes, el republicano Mike Johnson, declaró que confía en que el Congreso pueda resolver el estancamiento “en las próximas horas” y considera la votación clave como una formalidad.
Sin embargo, la oposición demócrata condiciona su apoyo a la aprobación de reformas al accionar de las agencias de inmigración bajo el DHS. Entre las demandas figuran requisitos más estrictos sobre el uso de cámaras corporales por parte de agentes, prohibiciones sobre pasamontañas y la exigencia de órdenes judiciales para detenciones de migrantes. Estos puntos han generado resistencia entre los conservadores republicanos, complicando aún más el avance de un acuerdo legislativo.
La disputa ha paralizado gran parte de la agenda presupuestaria y dejado al descubierto las profundas divisiones dentro del propio Congreso de Estados Unidos sobre temas de inmigración y seguridad fronteriza. El Senado ya había aprobado un paquete de gasto que separa el financiamiento del DHS del resto de las agencias, pero su paso por la Cámara de Representantes aún no se ha concretado.
En paralelo, el presidente Donald Trump ha instado a los legisladores a trabajar juntos para poner fin al cierre y aprobar un acuerdo que evite mayores impactos económicos y sociales, recordando las consecuencias del prolongado cierre anterior.
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