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Finanzas, Familia, Educación

Datos revelan desigualdad al iniciar jardín en EE. UU

Nuevos datos revelan diferencias en preparación de jardín de infancia según ingresos; ciudades como San Antonio y Denver amplían programas para ayudar.

La preparación de los niños para ingresar al jardín de infancia en Estados Unidos varía considerablemente según los ingresos familiares, según muestran nuevos datos del National Survey for Children’s Health, divulgados recientemente. La brecha en capacidades de preparación —evaluadas en áreas como habilidades tempranas, desarrollo motor y social— es más marcada entre los niños de familias de bajos ingresos y los de familias con mayores recursos.

En términos generales, casi dos tercios de los niños en los Estados Unidos son reportados por sus padres o tutores como “en camino” o listos para el jardín de infancia, pero esa cifra es mucho más alta en hogares con ingresos altos comparados con aquellos con ingresos bajos, donde las oportunidades de experiencias formativas tempranas son menores.

La preparación al jardín de infancia es fundamental, ya que los primeros cinco años de vida constituyen un periodo crítico para el desarrollo cognitivo, emocional y social de los niños, que sienta las bases para su éxito escolar a largo plazo. Sin embargo, la falta de acceso a programas educativos de alta calidad, juguetes educativos, materiales de lectura o actividades enriquecedoras limita a muchos niños de bajos ingresos para estar listos al comenzar la educación formal.

Para enfrentar esta desigualdad, algunas ciudades están implementando programas y políticas públicas que apuntan a cerrar la brecha. Por ejemplo, San Antonio, en Texas, cuenta con Pre-K 4 SA, un sistema de preescolar público que ofrece asientos gratuitos o con subsidios para familias de bajos ingresos y clases desde edad temprana, incluso para infantes y niños pequeños.

En Denver, el Denver Preschool Program brinda créditos de matrícula financiados con impuestos locales que las familias pueden utilizar tanto en escuelas públicas como privadas de alta calidad, dependiendo de sus necesidades.

Otras ciudades como Nueva York, Boston y Chicago también han expandido sus programas de educación temprana con el objetivo de igualar oportunidades para todos los niños, especialmente los más vulnerables. El enfoque no solo está en educación, sino también en servicios de apoyo para la familia y la comunidad, como transporte gratuito y actividades para padres que complementen el aprendizaje de los pequeños.

Estas iniciativas reflejan una creciente conciencia de que la prepación escolar no debe depender del ingreso familiar y que las políticas locales pueden ser herramientas clave para reducir desigualdades desde la primera infancia.

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Fuentes: