Un grupo de familiares de presos políticos venezolanos mantiene una vigilia frente a la Embajada de Estados Unidos en Caracas con el objetivo de solicitar la intervención de Washington para lograr la liberación de cientos de personas que continúan detenidas por motivos políticos.
Los manifestantes, que permanecen en las inmediaciones de la sede diplomática desde el fin de semana, aseguran que no abandonarán el lugar hasta ser recibidos por el encargado de negocios estadounidense, John Barrett. Su principal petición es que Estados Unidos actúe como mediador ante las autoridades venezolanas para concretar la liberación de los detenidos que, según organizaciones de derechos humanos, siguen privados de libertad pese a anuncios previos de excarcelaciones.
La protesta surge cinco meses después de que el Gobierno venezolano anunciara la liberación de un número significativo de presos políticos. Sin embargo, de acuerdo con datos de la organización defensora de derechos humanos Foro Penal, más de 400 personas continúan detenidas, entre ellas ciudadanos con doble nacionalidad y extranjeros.
Entre los familiares presentes se encuentra Francis Quiñones, madre del sargento Jonathan Franco Quiñones, quien denunció que las autoridades han incumplido reiteradamente las promesas de liberación. Los manifestantes sostienen que los anuncios oficiales han generado expectativas que posteriormente no se han concretado, aumentando la incertidumbre y el sufrimiento de las familias.
La vigilia se desarrolla en condiciones difíciles. Los familiares han pasado varias noches a la intemperie, en una zona montañosa de la capital venezolana. Algunos denunciaron haber soportado bajas temperaturas y condiciones adversas mientras esperan una respuesta de la representación diplomática estadounidense.
Además, activistas han denunciado presuntos actos de intimidación contra vecinos que han brindado apoyo logístico a los manifestantes. Según las denuncias, algunas personas que ofrecieron alimentos, mantas o acceso a servicios básicos habrían sido objeto de seguimiento por parte de organismos de seguridad.
La movilización también ocurre días después del traslado de varios presos políticos desde El Helicoide, una instalación del servicio de inteligencia venezolano señalada por organizaciones nacionales e internacionales por denuncias de violaciones a los derechos humanos. Los familiares afirman que desconocen las condiciones actuales de muchos de los detenidos y exigen información transparente sobre su situación.
Mientras continúan las manifestaciones, los familiares reiteran que permanecerán frente a la embajada hasta obtener una reunión formal y compromisos concretos para impulsar la liberación de sus seres queridos, manteniendo la presión sobre las autoridades venezolanas y la comunidad internacional.
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Fuente: Agencia EFE

