Estados Unidos acaba de registrar un récord climático histórico. Julio de 2026 fue el mes más caluroso registrado en los 48 estados contiguos del país desde que comenzaron los registros en 1895, de acuerdo con el análisis publicado por la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA).
La temperatura media nacional alcanzó los 76,9 grados Fahrenheit, equivalentes a unos 24,9 grados Celsius, convirtiendo a julio no solo en el julio más cálido, sino en el mes completo más caluroso de toda la serie histórica de los estados contiguos.
El registro superó las marcas anteriores y se produjo después de que junio también estuviera entre los meses más cálidos registrados en el país.
Un calor que alcanzó gran parte del territorio
El episodio de calor no se limitó a una región específica. Las temperaturas estuvieron por encima de los valores históricos en prácticamente todo el territorio continental estadounidense.
De acuerdo con NOAA, las temperaturas promedio de julio estuvieron aproximadamente 3,3 °F (1,8 °C) por encima del promedio del siglo XX.
Uno de los casos más extremos se registró en Wyoming, que tuvo su julio más caluroso desde que existen registros, con temperaturas aproximadamente 5,1 °F por encima de su promedio histórico.
También se registraron temperaturas excepcionalmente elevadas en zonas del oeste, las Montañas Rocosas, la costa del Golfo y el sureste del país.
El Servicio Meteorológico Nacional documentó temperaturas extremas durante varias jornadas. En California, por ejemplo, algunas estaciones del Valle de la Muerte alcanzaron los 118 °F (47,8 °C) durante julio.
Las noches también fueron inusualmente cálidas
Uno de los aspectos que más preocupa a los especialistas es que el récord no se explica únicamente por las temperaturas máximas durante el día.
Las temperaturas nocturnas también permanecieron por encima de lo normal, reduciendo las posibilidades de que el cuerpo se enfríe después de jornadas de calor extremo. Este factor puede aumentar los riesgos para la salud, especialmente entre adultos mayores, niños y personas con enfermedades preexistentes.
Las noches más cálidas también incrementan la demanda de electricidad debido al uso prolongado de sistemas de aire acondicionado.
Impacto sobre la salud y la vida cotidiana
El calor extremo representa uno de los principales riesgos meteorológicos para la población estadounidense.
Durante julio, las autoridades emitieron advertencias relacionadas con golpes de calor, deshidratación y otras enfermedades asociadas a las altas temperaturas.
El impacto también se extendió a las actividades cotidianas. El calor afectó actividades deportivas, viajes y eventos al aire libre, mientras que el incremento en el uso de aire acondicionado elevó el consumo energético en numerosas zonas del país.
Las autoridades recomiendan mantenerse hidratado, limitar la exposición directa al sol durante las horas de mayor temperatura y prestar especial atención a personas vulnerables.
Incendios forestales y condiciones extremas
El calor récord también coincidió con una temporada complicada de incendios forestales, especialmente en el oeste y noroeste de Estados Unidos.
Las altas temperaturas, la sequedad de la vegetación y las condiciones atmosféricas favorables para la propagación del fuego contribuyeron a aumentar el riesgo de incendios y dificultaron las labores de emergencia.
El humo de los incendios también afectó la calidad del aire en distintas regiones, llegando incluso a zonas alejadas de los principales focos.
¿Qué significa este récord?
Para los científicos, el récord de julio se suma a una tendencia de temperaturas cada vez más elevadas.
El aumento de las temperaturas globales está relacionado principalmente con el calentamiento provocado por las emisiones de gases de efecto invernadero. Los episodios de calor extremo son cada vez más frecuentes e intensos en diferentes partes del mundo.
El registro estadounidense también se produce en un momento en el que los científicos vigilan la evolución del fenómeno El Niño, que podría influir en los patrones climáticos durante los próximos meses.
NOAA mantiene sistemas de monitoreo para analizar cómo evolucionan las temperaturas, las precipitaciones, las sequías y otros indicadores climáticos.
Un récord que marca una señal de alerta
El dato más significativo es que julio de 2026 no fue simplemente el julio más caluroso: fue el mes con la temperatura media más elevada de toda la serie histórica de los 48 estados contiguos.
Con 76,9 °F de promedio, el registro supera las marcas anteriores y convierte a julio de 2026 en un nuevo punto de referencia para medir la evolución del clima estadounidense.
El récord llega además después de un junio particularmente cálido, lo que mantiene la atención de científicos y autoridades sobre lo que pueda ocurrir durante el resto del verano y los próximos meses.
Mientras continúan los análisis sobre las causas y consecuencias del episodio, las autoridades mantienen las recomendaciones para reducir la exposición al calor y proteger especialmente a las poblaciones más vulnerables.
Para más historias como esta sigue a: Más Latino
Fuentes:

