Foto de Kit (formerly ConvertKit) en Unsplash
El Departamento de Estado de EE. UU. lanzará un programa piloto que exige a algunos solicitantes de visas B‑1 (negocios) y B‑2 (turismo) depositar bonos de hasta $15,000, como medida para reducir el sobrestante o permanencia ilegal.
Implementación y países afectados
- El programa comenzará el 20 de agosto de 2025 y tendrá una duración aproximada de 12 meses.
- Los países sujetos a la medida serán publicados por Travel.State.Gov al menos 15 días antes del inicio del programa.
Monto del bono y criterios de aplicación
- Los oficiales consulares tendrán discreción para imponer bonos de $5,000, $10,000 o $15,000, aunque se espera un mínimo de $10,000 en la mayoría de los casos.
- La medida apunta a personas de países con altas tasas de sobrestancia o con sistemas de selección y verificación considerados insuficientes, incluidos varios de África como Chad, Eritrea, Burundi o Togo.
Objetivos y contexto político
- El objetivo principal es garantizar la salida oportuna de los visitantes y evitar que permanezcan más allá de la duración autorizada de su visa.
- La medida retoma una iniciativa anunciada en noviembre de 2020 durante el primer mandato de Donald Trump, que fue paralizada por la pandemia y nunca se implementó plenamente.
- Se enmarca en una estrategia más amplia del gobierno para endurecer el control migratorio, que incluyó restricciones a estudiantes, renovaciones de visas y vetos migratorios.
Devolución del bono y condiciones adicionales
- El bono será devuelto si el viajero abandona EE. UU. dentro del plazo autorizado, entra/sale por puerto indicado, obtiene la naturalización o en caso de fallecimiento.
- No aplica a ciudadanos de países del Programa de Exención de Visa (Visa Waiver Program), y podría eximirse en casos particulares dependiendo del perfil del solicitante.
Implicaciones y reacciones
- La medida representa un fuerte peso económico sobre viajeros de países vulnerables, y podría generar tensiones con gobiernos extranjeros.
- Aunque el Departamento defendió su viabilidad operativa, ha reconocido que procesar bonos suele ser administrativamente complejo.
Para más historias como esta, sigue a Más Latino.
Fuentes: